Artículo para dependientes
En la farmacia, todos los clientes son importantes; sin embargo, los adultos mayores son, por sus características, personas que deben ser atendidas con estrategias específicas, concisas y claras para evitar confusiones medicamentosas que pongan en peligro su salud.
Para los adultos mayores, desarrollar o establecer una relación con un farmacéutico y recurrir a una sola farmacia pueden ayudar a asegurar una atención permanente y el buen uso de sus medicamentos. El farmacéutico puede contribuir a evitar problemas relacionados con los fármacos, que son más frecuentes en este sector de la población.
Cabe mencionar que el envejecimiento de la población repercute en un aumento de enfermedades crónicas y degenerativas y, como consecuencia, un incremento de la prescripción de múltiples medicamentos y por periodos más largos. Asimismo, estos datos justifican el volumen de pacientes mayores que acuden a la farmacia de forma habitual por múltiples tratamientos.
Sumario
El hecho de tomar más de un fármaco aumenta el riesgo de sufrir problemas relacionados con los medicamentos (PRM) que, al mismo tiempo, tienen consecuencias importantes.
Fin de sumario
Las consecuencias relacionadas con una mala toma de medicamentos puede repercutir en aspectos como:
– Incrementan la morbilidad y mortalidad.
– Perjudican la calidad de vida de los pacientes.
– Encarecen los costos sanitarios.
Por ello, para evitar estos problemas, existen distintos momentos en el circuito de los medicamentos en los que se puede mejorar su selección, prescripción, dispensación, administración y monitorización.
En cuanto a los pacientes de más edad, su vulnerabilidad al uso inadecuado de medicamentos es mayor que la del resto de la población y los motivos son varios:
– Los cambios fisiológicos asociados a la edad.
– La presencia de comorbilidades o malnutrición.
– Un diferente comportamiento farmacocinético y farmacodinámico de los medicamentos.
– La existencia de polimedicación.
– La atención por parte de múltiples especialistas y en diferentes niveles asistenciales.
– Características específicas de cada paciente en la interacción.
El papel del farmacéutico es fundamental para los pacientes adultos mayores, puesto que requieren un vínculo estable y un seguimiento regular de sus tratamientos. Por eso, es preferible que adquieran todos los medicamentos que necesitan en un mismo establecimiento, de manera que los registros estén centralizados y sea más fácil para los farmacéuticos detectar posibles interacciones entre fármacos.
Además, los profesionales de la farmacia pueden ayudar a los pacientes de más edad con acciones como:
– Evaluar la capacidad de los pacientes de adherirse al tratamiento, identificando posibles trastornos, como pérdida de la visión o de la fuerza manual.
– Educarlos en la forma de administración de algunos medicamentos, como aquellos aplicados por vía inhalatoria o transdérmica.
– Suministrarles los fármacos en formatos adecuados para que sean accesibles, según sus necesidades.
– Facilitarles la comprensión de las etiquetas y otros materiales impresos de los medicamentos.
– Educar a los pacientes para recordar la toma de medicamentos, con pastilleros o dispositivos para la administración, división o fragmentación de los comprimidos.
– Coordinar la toma de medicamentos y su registro en las transiciones de los pacientes entre distintos entornos de atención.
– Adaptar la farmacia a los pacientes mayores.
De la misma forma que los pacientes de más edad tienen características determinadas, también requieren una atención específica. Además, ya que a menudo tienen que visitar la farmacia recurrentemente, es recomendable que se encuentren con un ambiente acogedor y accesible para ellos. Para ello, es conveniente tener en cuenta las siguientes cuestiones:
– Ofrecer una atención personalizada. La empatía y el trato cercano son fundamentales para comunicarse con pacientes mayores. Es importante asegurarse de que todo el personal está capacitado para brindarles la escucha activa y la paciencia que puedan requerir.
– Estar al día de sus medicamentos. Es importante conocer todos los fármacos que toman, para evitar posibles interacciones o detectar efectos secundarios.
– Facilitar el acceso a la farmacia. Las instalaciones deben estar preparadas para que entren pacientes con movilidad reducida. Por ello, es vital disponer de rampas, pasillos anchos o zonas de espera cómodas. También se puede considerar la posibilidad de hacer entregas a domicilio.
– Actualizar el inventario. Además de la medicación prescrita, se recomienda disponer de productos específicos para pacientes mayores, como suplementos nutricionales o ayudas a la movilidad.
– Proporcionar controles de salud. Poner a su disponibilidad servicios como la toma de presión arterial o la medición de glucosa puede ser muy útil para los usuarios de más edad, además de fomentar su fidelidad.
Además de los aspectos y las acciones recogidas, la atención farmacéutica a pacientes mayores debe tener en cuenta las necesidades personales en cada caso y adaptarse a las particularidades de cada uno de los tratamientos.
Conocimientos técnicos para la farmacia
Además, no olvidemos que los estudios de farmacia que habilitan para el ejercicio de la profesión de farmacéutico contemplan la adquisición de diversas competencias fundamentales, tales como:
– Identificación, diseño y producción de medicamentos y productos sanitarios.
– Promoción del uso racional de los medicamentos.
– Desarrollo de actividades de farmacia clínica y social.
– Intervención de las actividades de promoción de la salud.
– Prevención de enfermedad, en el ámbito individual, familiar y comunitario, con una visión integral y multiprofesional del proceso salud-enfermedad.
– Acompañamiento personalizado de los pacientes sobre el uso de la medicación.
La tendencia entre las autoridades sanitarias internacionales al definir estas competencias es la de fomentar una mayor implicación asistencial de los farmacéuticos s, para lograr mejorar la salud de la población. El farmacéutico asegura la accesibilidad de los medicamentos a los ciudadanos y promueve su uso seguro, eficiente y responsable.